Los gatos son limpios y celosos de su higiene. Cuando no logran llegar a tiempo a su bandeja algo pasa y si se alarga en el tiempo es un problema. Primero por la preocupación que supone no saber qué le pasa y luego por una cuestión de higiene, especialmente si el gato vive dentro de casa. Cuando nos encontramos en esta circunstancia y las deposiciones incontroladas de la mascota se alargan durante más de dos días debemos llevarla al veterinario… una visita, por mucho que no le guste, que se convierte en urgente cuando las deposiciones incontroladas van acompañadas de vómitos y aletargamiento.

El especialista nos pedirá que le llevemos una muestra de heces que tenga menos de 12 horas, para detectar la presencia de parásitos internos, si los hubiera, y realizar un diagnóstico adecuado. También es posible que le realice un análisis de sangre, ecografías, cultivos o una endoscopia. Las pruebas que necesitará dependerá de lo severa que sea la afección y el tiempo que dure el problema.

“Las causas más comunes de la diarrea, tanto en gatitos como en gatos adultos, suelen ser los parásitos intestinales (lombrices, coccidia, giardia…) o los procesos infecciosos, por lo que es conveniente tenerlos bien desparasitados y vacunados. Pero también influye si el gato padece alguna inmunodepresión, sobre todo debido al FIV (Virus de Inmunodeficiencia Felina) o al FeLV (Virus de la Leucemia Felina), lo que hace más difícil superar cualquier infección, sobre todo digestiva, respiratoria o urinaria, afirma Raquel de Pedro, veterinaria del centro EVET de Vallirana, Barcelona.

Raquel explica además que “una diarrea crónica puede ser debida a un proceso endocrino, enfermedad inmunomediada intestinal o a una alimentación inadecuada”.

Para su tratamiento a veces bastará con que la mascota haga una dieta especial, en episodios sencillos de colitis. También puede requerir de medicación específica si se detectan parásitos o si se necesita controlar la inflamación asociada con la enfermedad intestinal, como el metronidazol o la prednisona.

Durante los días que dure la diarrea, nuestra mascota defecará en lugares inapropiados. El motivo puede ser la urgencia… o porque le haya cogido aversión a la caja de arena, ya que puede relacionarla con el dolor abdominal. En este caso se le puede confinar en una habitación sin alfombras y con comida, agua y arena sanitaria hasta que el problema haya remitido. Para facilitar la limpieza se puede colocar papel de periódico o alfombrillas absorbentes.

Algunos consejos

Si no es una diarrea crónica que se produzca por un problema intestinal, o patologías como el hipertiroidismo, alergia, insuficiencia renal o cáncer, hay muchos factores menores que pueden ocasionar diarrea en el gato y lo mejor, para prevenir posteriores episodios, es eliminar al máximo la exposición a los diferentes focos.

1.- Mantenerlos vacunados y desparasitados es fundamental y más fácil que evitar que cuando salen de casa puedan ingerir comida en mal estado, roedores o aves, basura, o que se sobrealimenten con la comida de los gatos del vecindario. ¡Son gatos y no podremos evitar que exploren!

2.- Las bolas de pelo en el estómago también pueden ocasionar diarrea. Así que, si este es el origen del desequilibrio, podemos ofrecerle un alimento pensado específicamente contra este problema.

3.- Otra causa de la diarrea puede ser el cambio en la alimentación, de modo que si queremos cambiar el alimento o la marca, es mejor hacerlo progresivamente y mezclarlo con el de siempre.

4.- No ofrecerle lácteos, como leche o yogurt. Aunque los gatos suelen disfrutar del sabor de estos productos, muchos no tienen la cantidad suficiente de lactasa, la enzima necesaria para su digestión, y la lactosa no digerida llega al intestino grueso, donde fermenta provocando gases y diarrea. También hay que tener cuidado de que no ingiera plantas venenosas o productos tóxicos.

Probióticos para equilibrar la flora

Los probióticos son preparados a base de bacterias beneficiosas que pueden ayudar a equilibrar el sistema gastrointestinal de nuestro gato si se desestabilizó a causa de la diarrea. Aparte de mejorar sensiblemente los casos de diarrea y enfermedades intestinales crónicas, mejoran su sistema inmunitario, solventando en algunos casos infecciones agudas de origen bacteriano.

Actualmente encontramos en el mercado preparados a base de Enterococcus faecium, como el Pro-Enteric Triplex, de Bioibérica, por ejemplo, que combaten el sobrecrecimiento de microorganismos patógenos causantes de la diarrea. Evita que permanezcan en el intestino y consigan nutrientes, por lo que se recupera la flora intestinal.

Estos preparados suelen llevar incorporados prebióticos de los que se alimentan los probióticos y que aumentan su viabilidad, al igual que otras sustancias como la Colina, que tiene capacidad de retener las bacterias perniciosas y las toxinas y evitar que actúen sobre la mucosa intestinal.

Algunos de estos preparados también incluyen sustancias para hacer más sólidas las deposiciones. Se suelen comercializan en preparados pastosos que se administran en inyectables vía oral o en polvos que se mezclan con agua. También se suelen encontrar probióticos en muchos alimentos para gatos, pero no son tan efectivos como los mencionados.

En los casos más leves bastará con administrar estos productos unos días o una semana, aunque en casos severos se necesitará más tiempo. El veterinario nos orientará la pauta a seguir en cada caso. Siempre se ha de seguir el consejo veterinario. Es el especialista en la salud de tu mascota.

Tu gato con diarrea

La diarrea en los gatos suele estar relacionada con parásitos intestinales o procesos infecciosos. Pero también puede darse por una alimentación inadecuada, por estrés o si la mascota padece una inmunodepresión, como el FIV (Virus de Inmunodeficiencia Felina), o el FeLV (Virus de la Leucemia Felina), entre otros casos. Cuando el problema persiste, tras realizar un tratamiento adecuado, puede ser conveniente un aporte de probióticos, que ayuden a restaurar la flora intestinal de nuestro felino favorito.

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