La leishmaniosis o leishmaniasis es una enfermedad parasitaria grave en el perro causada por la picadura de un protozoo microscópico (leishmania infantum) cuyo tratamiento actual conduce a una mejoría clínica notable y rápida, especialmente si se detecta en fases iniciales a la inoculación, pero a pesar de ello no garantiza una eliminación total del parásito en los tejidos. Los síntomas clínicos más habituales de la enfermedad son la pérdida de pelo, sobre todo alrededor de los ojos, orejas y nariz y según la afección va avanzando, el perro experimenta una pérdida de peso, aunque no de apetito, y cuando se cronifica puede dar lugar a complicaciones, como insuficiencia renal.

Recientemente, Mario Sevillano fundador y presidente de la ACPB, Asociación de Adiestradores Caninos Profesionales de Barcelona y Dani Niza, instructor de unidades caninas de trabajo han dado a conocer un importante proyecto en el campo de la biodetección centrado en el rastreo de pruebas que puedan ayudar a localizar y tratar esta enfermedad en sus inicios.

Para este proyecto se ha seleccionado a Shiba, una perrita Pastor Australiano de 4 años de edad, hermana de Kaly, la primera y única rastreadora internacional especializada en la detección de meteoritos, y se ha contado con el dermatólogo veterinario Carlos Vich, miembro de la European Society of Veterinary Dermatology, con María Isabel Ferro, de la Clínica Veterinaria Ferropet 2010 de Alhaurín de la Torre (Málaga) y con el Dr. Mario Rosillo, una eminencia en el campo de la Odorología forense. Por otra parte, también se cuenta con entidades como la Asociación de Guías Caninos de la Policía Local de Catalunya, que dispone actualmente de una formación en perros detectores; la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales y la empresa de alimentación para perros super premium IL Tartufo.

La detección temprana y de alta fiabilidad de Shiba es del 95 al 98%, pudiendo oler la sustancia en estadios de la leishmaniosis muy precoces o de nivel cero

Carlos Vich y Dani Niza han sido los responsables de valorar el muestreo biológico en sangre y orina y de fraccionarlo para que Shiba pudiera asociarlo sin ningún tipo de riesgo. Dani Niza es además el guía canino de Shiba, al igual que forma binomio con Kaly, la perrita detectora de meteoritos. Según los autores del proyecto, la detección temprana y de alta fiabilidad de Shiba es del 95 al 98%, pudiendo oler la sustancia en estadios de la leishmaniosis muy precoces o de nivel cero.

El riesgo de que un perro pueda infectarse de leishmaniosis aumenta si no recibe protección parasitaria externa, si vive en zonas rurales o de los alrededores urbanos en regiones cálidas y si se encuentra fuera de casa al anochecer. En España, las zonas más afectadas son Aragón, Catalunya, Madrid, Baleares, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Castilla-León.

Para maximizar la prevención de la enfermedad es necesario recurrir a collares y pipetas antiparasitarias y reforzar la respuesta inmune del animal en el caso de que, pese al repelente, el mosquito flebótomo pique e infecte al perro.  La inmunonutrición, por ejemplo, es una estrategia terapéutica que consiste en suplementar a los pacientes con nutrientes que tengan la capacidad de modular la respuesta inmune. Productos como Impromune, de Laboratorios Bioibérica, formulado con AHCC, un extracto de micelio del hongo lentinus edodes, que promueve la actividad de las células Natural Killer y de nucleótidos, que son nutrientes esenciales que modulan la respuesta inmune, resultan de gran eficacia preventiva sobre la progresión de la enfermedad en perros infectados clínicamente sanos. Las ventajas de Impromune sobre otros productos similares en el mercado es que no provoca efectos secundarios, como cristales de xantina en la orina.

 

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Perros detectores de leishmaniosis: un nuevo logro en la Biodetección

Detectar la leishmaniosis en la fase inicial de la enfermedad mediante biodetección o rastreo de muestras por parte de un can entrenado para ello, ya es una realidad gracias a una iniciativa puesta en marcha por Mario Sevillano, fundador y presidente de la ACPB (Asociación de Adiestradores Caninos Profesionales de Barcelona) y Dani Niza, instructor de unidades caninas de trabajo como G.I.O.T, K9 y Attack Can Internacional. Esta nueva aportación permitirá que las mascotas portadoras de leishmaniosis puedan ser tratadas al inicio de la enfermedad y disfrutar así de una vida más larga y placentera al lado de sus humanos.

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