¿Tiene ya 16 años? Necesita más cuidados… pero ¡felicidades a ambos por una vida tan larga!

Aunque se calcula que los gatos domésticos pueden llegar a cumplir los 30 años la longevidad media en esta especie suele ser de 15 años.

Actualizado el 23 enero, 2017

Cada vez es más frecuente que un gato supere los 10 años de vida. A partir de esa edad ya se le considera ‘mayor’ y si cumple los 14, los 16 años, los 18…, sin duda, es un motivo de enhorabuena para toda la familia. Aunque se calcula que los gatos domésticos pueden llegar a cumplir los 30 años la longevidad media en esta especie suele ser de 15 años. Superarlos es síntoma de que su calidad de vida es buena… y de que experimentará algunos cambios a los que hay que estar atento.

El éxito de los planes de prevención veterinaria como son los planes de salud, los avances en nutrición de pequeños animales y, sobre todo, el cariño y atención que se les presta a los peludos en casa son algunas de las causas que están favoreciendo que cada vez haya más gatos de edad avanzada. Según la International Cat Care , se considera a los gatos de 7 a 10 años como gatos adultos mayores; a los de 10 a 14 años como gatos senior; y a los mayores de 15 años como geriátricos.

A esa edad el vínculo entre propietarios y mascota es indudablemente fuerte y los cambios no pasan desapercibidos con facilidad. Ambos se conocen y conviven a las mil maravillas. Sin embargo, conviene prestar atención a algunos cambios que seguramente se presentarán a medida que nuestro anciano y peludo compañero va sumando años porque, por instinto, los felinos en la naturaleza tienden a enmascarar los síntomas de enfermedad y debilidad. Para ello seguramente sus visitas de revisión veterinaria pasarán a ser semestrales en lugar de anuales. Y hay motivos para que esto sea así. :-/

1.- Cambios fisiológicos

El adelgazamiento o pérdida de peso en los gatos mayores suele ser un motivo de visita al veterinario… o un hallazgo de la exploración veterinaria durante la revisión. ¿Tu gato come bien pero pierde peso? Puede ser sencillamente una consecuencia de la edad. Normalmente a los gatos geriátricos les bastan unas 50 o 70 Kcal/Kg al día ya que los requerimientos energéticos de su organismo son menores; pero también puede ser síntoma de un problema grave de salud. A nivel digestivo hay que tener en cuenta, además, que con la edad desciende la motilidad intestinal (lo cual puede favorecer que se acumulen heces en el colon) por lo que puede aparecer el estreñimiento. Por esta razón las dietas para gatos de edad avanzada tienen mayor contenido en fibra, que mejora el tránsito intestinal, y nutrientes fáciles de digerir.

A nivel renal también se produce un importante deterioro. La insuficiencia renal es una de las principales causas de enfermedad, y de mortalidad, en gatos geriátricos.  Su manejo implica prestar una especial atención a la dieta, ya que esta enfermedad se asocia a la pérdida de peso, de masa muscular, a la mala absorción intestinal con la consecuente pérdida de nutrientes y a la alteración del perfil de las proteínas en sangre.

Otro cambio relacionado con la fisiología es la pérdida de elasticidad en los tejidos el sistema óseo (huesos), el sistema cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos) o la piel. Si la absorción de calcio no es buena la sustancia compacta de los huesos largos se hace más fina. A nivel cardíaco el rendimiento del corazón disminuye mucho en edades avanzadas (se calcula que desciende un 30 % entre la etapa media de la vida y la vejez), pueden aparecer varias patologías como la inflamación de origen bacteriano del endocardio (la membrana que reviste las cavidades del corazón) y que puede ser causada por una enfermedad periodontal crónica. Las paredes de los vasos sanguíneos se engrosan por los depósitos de calcio… por lo que el trabajo del corazón aumenta y los riesgos de que se produzca un fallo cardiaco… también.

A nivel dermatológico, a consecuencia del aumento del calcio y de la seudolastina en las fibras se pierde elasticidad en la piel. También hay un aumento de queratina en los folículos pilosos… lo que puede llevar a la caída del pelo. Y… relacionadas con los folículos pilosos están las canas ya que estas aparecen por la pérdida de las células pigmentarias en los mismos.

Es preciso prestar mucha atención a su boca. La aparición de placa bacteriana en los dientes, de la enfermedad periodontal, la pérdida de piezas dentales y menos producción de saliva generan molestias y problemas que van en detrimento de que pueda alimentarse bien.

2.- Cambios de conducta

Se mueve menos, sus sentidos no son lo que eran… pierde interés en la comida. Su comportamiento cambia. Y cuando esto ocurre suele asociarse a una enfermedad degenerativa. El deterioro de los órganos de los sentidos tiene su consecuencia en la pérdida de visión, oído o gusto.

También degenera el sistema nervioso central, especialmente a partir de los 15 años, y pueden aparecer síntomas de disfunción cognitiva (demencia senil felina).

La enfermedad o el dolor pueden ser la causa de que se mueva menos. Su instinto natural como especie es el de ocultar la debilidad y el dolor, causado por la artritis, por ejemplo. En este punto, hay que señalar que le gustarán las caricias… pero apreciará cada vez menos que lo cojan en brazos o le abracen. ¿Por qué? Porque le duele. Toca prestar atención a sus protestas y permitir que disfrute de su adorada tranquilidad.

A nivel anímico las cosas le afectarán sobre todo si se altera su entorno. Y las causas pueden ser muchas: la pérdida de su dueño o un compañero o compañera de vida (que no tiene por qué ser de su misma especie)… o la llegada de uno nuevo; un cambio de residencia… Cualquier cambio tendrá que ser introducido de forma gradual.

 

Recuerda: ante cualquier duda, acude a tu veterinario, es el profesional médico con la formación y la experiencia precisas para diagnosticar y tratar los problemas de salud de tu mascota.