Tu perro ante los desconocidos

Aportamos algunas pautas para reducir la tensión de situaciones incómodas entre tu mascota y los desconocidos

Actualizado el 22 enero, 2017

Hay perros que no se sienten muy cómodos frente a los desconocidos. Como ocurre con las personas, también necesitan su espacio. Aportamos algunas pautas para reducir la tensión de esas situaciones entre tu mascota y los desconocidos pero, ante cualquier duda, no dudes en consultar con un especialista en comportamiento canino: el etólogo.

¿A tu perro no le gusta que se le acerquen? Las relaciones con los animales también tienen un código de conducta. Es básico no acercarse de frente… ni de sopetón con la firme intención de acariciarle la cabeza. Hay animales que pueden sentirse intimidados y reaccionar con un primer mordisco de advertencia por temor.

Lo idóneo es acercarse con prudencia por uno de sus lados y evitaremos mirarlo fija e intensamente. En el mundo animal, al contrario que entre los seres humanos, mirar de frente es un  mensaje de desafío y predisposición al enfrentamiento. Es crucial no invadir su espacio ‘privado’, esa distancia que se reserva para familia y amigos. Después dejaremos que el perro huela; cosa que hará si siente curiosidad. Se acercará él. De nuevo, es mejor no enseñarle el puño cerrado de la mano. Puede interpretarlo como la invasión de su espacio. Mantenerse tranquilo y relajado ante su escrutinio es lo más acertado.

Si se siente incómodo intentará alejarse. Cuando eso ocurra es mejor no forzarle… no le reñiremos; pero tampoco le premiaremos. La clave de la socialización es uno de los puntos fuertes de la convivencia de las mascotas en sociedad. Cada vez se abren más vías a las mascotas, básicamente a los perros, para acceder a lugares públicos, establecimientos de hotelería y hostelería… que estén bien educados y sepan mantener la calma frente a desconocidos, tanto personas como frente a otros peludos, es fundamental.

Las caricias de un desconocido

No es una costumbre muy extendida pero, antes de acariciar a la mascota de otra persona, hemos de pedirle permiso. Si el animal parece asustado o nervioso su propietario, con acierto, te comentará que es mejor no tocarle. De hecho, si el propietario se muestra incómodo es mejor no iniciar el contacto. Es difícil para el dueño de una mascota admitir algunos comportamientos de su peludo. En cambio, si se mantiene relajado o busca el contacto contigo de forma activa no hay duda de que le encanta tu atención y disfrutará de tus caricias.

Señales de advertencia
Cuando un perro se siente incómodo lo va a expresar de algún modo. Solo hay que estar atento:

  • Se aleja.
  • Echa las orejas hacia atrás y/o eriza el pelo del lomo.
  • Gruñe.
  • Mantiene la cola levantada y fija o con un movimiento de lado a lado poco amigable.
  • Enseña los colmillos.
  • Lanza un mordisco de advertencia.

Ante señales como estas hay que alejarse lentamente del animal rompiendo el contacto visual con el perro pero sin mostrar temor. Hay que sentir calma y confianza.

Y, recuerda, ante cualquier duda, consulta al especialista en comportamiento canino: el etólogo veterinario.