La visita al veterinario

¿Se puede conseguir que la visita veterinaria no sea un drama? Al peludo gatuno no le gusta salir de casa y llega a ser una labor titánica meterlo en el trasportín pero con paciencia, y estos consejos, la logística de la revisión anual para que visite a su veterinario puede ser más sencilla.

Gato doméstico con vida libre ¿qué necesita?

Si tu gato tiene la oportunidad de salir de casa durante varias horas al día y recorre un territorio amplio, tu gato tiene vida libre. Sus cuidados no distan mucho de los de los gatos indoor, pero sí que hay que tener en cuenta varios detalles.

El segundo gato

Si tenemos un gato en casa… y queremos un segundo gato lo mejor es hacer la presentación poco a poco. Dejarle una mantita con el olor del segundo gato, antes de que llegue a casa, es una buena idea. Si el segundo gato es un cachorro seguramente el proceso será más sencillo.

Estímulos para el gato indoor

Si no sale de casa, el enriquecimiento ambiental y mantenerlo activo son claves para que no se aburra. El objetivo es favorecer su bienestar y su buen tono físico y psicológico. Con discreción: observa sus reacciones. Fíjate en lo que despierta su interés y lo que no. La atención que le prestes es clave para apreciar sus gustos. La discreción es clave porque si se siente observado ¡huirá y no te dará pistas!.

¿No le gusta el trasportín?

Por lo general, a los gatos no les gusta el trasportín, aunque siempre hay excepciones. Obligarle a entrar es, además de contraproducente, un ejercicio inútil. Lo mejor es tratar de convencerle para que vea ese espacio como un lugar cómodo y que asocie con experiencias positivas. A continuación, te proporcionamos algunos consejos para conseguir que tu gato no huya como alma que lleva el diablo cuando le invites a acomodarse en su ‘refugio móvil’.