Actualizado el 5 diciembre, 2016

Labrador retriever: El perro más comilón debido a un gen


Su lealtad, inteligencia, entusiasmo, apariencia bonachona y su facilidad para ser entrenado, han convertido al Labrador Retriever en uno de los perros más populares, tanto como mascota como guía. Sus dueños suelen estar encantados con él, pero en la consulta del veterinario suele salir una observación: parece obsesionado con la comida y tiene tendencia a engordar.

El pasado mes de mayo, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) publicaba en la revista Cell Metabolism un estudio que desvela el origen de la compulsión del Labrador Retriever hacia la comida. Se trata de la alteración de un gen, conocido como POMC, que ya se había identificado en humanos y que interrumpe la codificación de una proteína que está relacionada con el equilibrio energético y el comportamiento en la ingesta. Según la investigación, realizada a 310 labradores, entre los que se encontraban perros guía, el 23 % presentaron esta mutación asociada a la obesidad. Estos perros pesaron 1,9 kilos más que la media.

En una muestra mayor, con 400 perros de Reino Unido y EEUU pertenecientes a 35 razas diferentes, la alteración genética volvió a aparecer en retrievers de pelo corto, parientes del Labrador, cuyo peso y conducta alimentaria también se veían afectados en el 12% de los casos.

El gen alterado es conocido por regular la manera en la que el cerebro identifica el hambre y la sensación de saciedad tras la comida. Con una alteración de este tipo el perro parece no quedar satisfecho nunca.

Otra observación interesante del estudio es que donde se observó una mayor alteración fue en el grupo de perros de asistencia, los cuales son entrenados con una recompensa de comida. En el caso de los perros guía, la mutación aso ciada a la obesidad estaba presente en el 45% de los ejemplares, un 22 % más en comparación a las mascotas. Eleanor Raffan, autora del estudio, explica que “es posible que estos perros, al estar más motivados por la comida muestren un comportamiento ejemplar que hace que sean seleccionados con mayor facilidad como perros guía, lo cual es un arma de doble filo donde lo positivo es que estos animales son ideales para el desempeño de este trabajo, y lo negativo, el sobrepeso”.

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